jueves, 7 de abril de 2016

Actividades para desarrollar el lenguaje y el interés por la lectura

Es fundamental la adquisición de la lectura puesto que esta ha de ser un acto recreativo, estimula la imaginación, ayuda a ampliar el vocabulario entre muchos más beneficios, esta es fundamental para sobrevivir en la cotidianeidad de nuestro diario vivir, el no saber leer cierra las puertas de la colectividad, puesto que estamos en un mundo letrado, es por esto que es estrechamente necesario tener un conocimiento lector, sin este, conocer es bastante difícil desenvolverse con éxito en la sociedad actual.
El saber leer no es solo descifrar lo escrito, si no que comprender lo explicitado y darle una intencionalidad a este, la lectura es un placer para muchos pero para otros es algo tedioso, y se ha desvaluado cada día más por la sociedad, por este motivo es importante que involucremos desde temprana edad a los niños en el mundo letrado.


Para niños entre 2 a 4 años de edad.






Actividades dirigidas a los padres para trabajar en el hogar.

1.    Repetir la lectura 
La práctica de lectura repetida fue  planteada por Dahl y Samuels (1979) esta beneficia la fluidez lectora y el automatismo de esta, consiste en leer de forma reiterada un texto completo o pasajes del mismo. Se sugiere que sea del agrado del niño o niña, sin embargo se debe variar la forma de lectura, como por ejemplo, leer de forma conjunta con los padres, cambiar los colores y tamaños de letra, además de verbalizar lo leído. Pero la simple cantidad y frecuencia de lectura repetida no es garantía de un logro adecuado en fluidez lectora se requiere motivación y un contexto significativo de aprendizaje para la lectura del mismo pasaje de forma repetida.

2.    Rotular lugares y objetos de la casa
La decodificación constituye la primera operación parcial de la lectura y podemos definirlo como la capacidad para identificar los signos gráficos  por un nombre. Para trabajar con ello, es importante que los niños asocien palabras con objetos o lugares, lo cual lograra que ellos se familiaricen con el lenguaje. Una excelente estrategia para ello, es rotular lugares de la casa y objetos, como por ejemplo: baño, dormitorio, cocina, televisor, etc.

3.    Animación a la lectura (conciencia fonológica)
La conciencia fonológica es la habilidad que le permite a un niño descomponer en pequeños sonidos cada una de sus expresiones, en este caso las de un cuento específico.
Una vez leído el cuento, se empleará una actividad que compruebe conciencia fonológica en el niño, utilizando “mini rompecabezas” como material concreto, el cual contenga una imagen y nombre de esta para que lo pueda armar por sílabas. Por ejemplo: MA – RI – PO – SA, en donde cada pieza del rompecabezas contenga una sílaba.

4.    Láminas de vocabulario
Cada individuo utiliza una cierta cantidad de palabras para poder comunicarse, lo que es su vocabulario personal. El vocabulario desempeña un papel crítico en la vida de las personas, más aún en niños (Report Teaching Chiledren to read, 2000).Previamente a la lectura se sugiere que los padres revisen el cuento a trabajar, identificando aquellas palabras posiblemente desconocidas por sus hijos, para luego confeccionar laminas con palabras y dibujos que las representen.

5.    Títeres
 La comprensión lectora es una habilidad básica sobre la cual se despliega una serie de capacidades, como por ejemplo el gusto por la lectura y el pensamiento crítico (BBVA continental, 2000).
   Para una mejor comprensión lectora, los padres pueden apoyar la lectura utilizando diversos títeres acordes a la lectura la cual están empleando con sus hijos, ya que de este modo se podrá acceder a una visión más amplia de lo leído y enriquecer su vocabulario con palabras simples y complejas.


 Para niños entre 4 a 6 años de edad.


Carrera de zapatillas

Había llegado por fin el gran día. Todos los animales del bosque se levantaron temprano porque ¡era el día de la gran carrera de zapatillas! A las nueve ya estaban todos reunidos junto al lago.
También estaba la jirafa, la más alta y hermosa del bosque. Pero era tan presumida que no quería ser amiga de los demás animales.
La jirafa comenzó a burlarse de sus amigos:
- Ja, ja, ja, ja, se reía de la tortuga que era tan bajita y tan lenta.
- Jo, jo, jo, jo, se reía del rinoceronte que era tan gordo.
- Je, je, je, je, se reía del elefante por su trompa tan larga.
Y entonces, llegó la hora de la largada.
El zorro llevaba unas zapatillas a rayas amarillas y rojas. La cebra, unas rosadas con moños muy grandes. El mono llevaba unas zapatillas verdes con lunares anaranjados.
La tortuga se puso unas zapatillas blancas como las nubes. Y cuando estaban a punto de comenzar la carrera, la jirafa se puso a  llorar desesperada.
Es que era tan alta, que ¡no podía atarse los cordones de sus zapatillas!
- Ahhh, ahhhh, ¡qué alguien me ayude! - gritó la jirafa.
Y todos los animales se quedaron mirándola. Pero el zorro fue a hablar con ella y le dijo:
- Tú te reías de los demás animales porque eran diferentes. Es cierto, todos somos diferentes, pero todos tenemos algo bueno y todos podemos ser amigos y ayudarnos cuando lo necesitamos.
Entonces la jirafa pidió perdón a todos por haberse reído de ellos. Y vinieron las hormigas, que rápidamente treparon por sus zapatillas para atarle los cordones.
Y por fin se pusieron todos los animales en la línea de partida. En sus marcas, preparados, listos, ¡YA!
Cuando terminó la carrera, todos festejaron porque habían ganado una nueva amiga que además había aprendido lo que significaba la amistad.
Colorín, colorón, si quieres tener muchos amigos, acéptalos como son.



FIN
Cuento de Alejandra Bernardis Alcain (Argentina)




Actividades dirigidas a educadoras de párvulo para trabajar

1.    Dibujando palabras
    Para leer es necesario poseer un amplio vocabulario y familiarizarse con las palabras, para así entender a cabalidad lo explicitado en el texto, es por ello que se sugiere a la educadora indicarles a los estudiantes que durante la lectura identifiquen aquellas palabras que desconocen, para que posteriormente realicen un dibujo representativo de ellas. 

2.    Animación a la lectura
     Animar desde la ordinalidad, trabajar el lenguaje, la expresión oral y la comprensión de la lectura haciendo juegos fonéticos con las palabras, trabajando oralmente el folklore infantil, realizando actividades de recitado de poesías, cantando canciones, contando cuentos, etc.

3.    Creación de ambientes lectores
     Los ambientes para ser acogedores deben ser iluminados, limpios, ventilados, disponer de movilidad y materiales necesarios para el trabajo. Al ser ambientes familiares dan confianza a los estudiantes, por ende  la lectura es más favorable. Las educadoras deben procurar un buen ambiente de lectura, es decir, un espacio tranquilo y motivador que anime a la lectura. Este ambiente puede ser creado en un rincón en el aula o en la biblioteca escolar, contando con una adecuada distribución del espacio, mobiliario cómodo, estanterías atrayentes, imágenes de los personajes favoritos de los cuentos y una buena iluminación.

4.    Secuencia de hechos
     Una actividad para desarrollar la comprensión lectora en los estudiantes, consta en que al finalizar el cuento, la educadora muestre ilustraciones que represente momentos de la historia, para que luego los estudiantes observen y secuencialmente lo puedan ordenar de acuerdo a los tiempos y hechos ocurridos en el cuento. Toda lectura presenta distintos tiempos, ya sea el inicio, desarrollo y final, por lo cual la secuencia de hechos nos ayuda a comprobar si es que la lectura que se realizó fue finalmente comprendida por los niños una vez que ellos ordenen correctamente acorde al texto las imágenes propuestas. 

5.    Lectura compartida

    Para realizar una lectura más dinámica, se sugiere que la educadora guíe el proceso lector, señalándole a los estudiantes partes del cuento que ellos deberán leer procurando tener fluidez. La idea central de la lectura compartida es trabajar la lectura a través del diálogo, en donde cada estudiante tenga un rol distinto de algún personaje del cuento, para realizar la lectura de una manera más amena y divertida para ellos


¡Es mejor un libro estropeado por el uso que un libro impecable que nunca ha sido usado!